Viajar a Europa en Verano
El verano (junio a agosto) es la temporada más popular para viajar a Europa, con temperaturas que rondan los 25 a 35 ºC en el sur y los 18 a 26 ºC en el centro y norte del continente. Los días son largos y luminosos, el ambiente está en su punto más festivo y las terrazas, playas y parques rebosan de vida. Es la mejor época para el Mediterráneo: la Costa Amalfitana en Italia, las playas de España y Portugal, las islas griegas y la Riviera Francesa brillan bajo el sol. Lleva ropa fresca y ligera, lentes de sol, protector solar, sombrero y una chamarra ligera para las noches. Un paraguas plegable no está de más en el centro y norte de Europa. Es temporada alta, así que espera precios más elevados y multitudes en los grandes atractivos como la Torre Eiffel, el Coliseo o la Sagrada Familia; reservar con anticipación es clave. En verano se celebran festivales imperdibles: los San Fermines en Pamplona, el Tomorrowland en Bélgica, conciertos al aire libre y fiestas de pueblo por todo el continente. París, Ámsterdam, Barcelona, Roma y las capitales nórdicas como Estocolmo y Copenhague se disfrutan al máximo con el clima cálido y los días interminables.

